jueves, 21 de febrero de 2008

ENSAYO: SOBRE LA COMPRENSIÓN Y LA ÉTICA; VALORES QUE FINCAN DEMOCRACIAS

ENSAYO
Mario Alfredo Rodríguez León
Llamar la atención acerca de algunos de los fundamentos para la educación en el siglo XXI, se asume como una responsabilidad por parte de Edgar Morín; situación afortunada ante la vorágine de los tiempos que vivimos. Morín agrega valor a esta visión dado que su planteamiento mantiene una orientación humanística y filosófica en sus reflexiones. Citar, entre otros, a la “pertinencia” del conocimiento y sus principios, al insoslayable repaso sobre la condición humana con todo y su obvio carácter terrenal, la enseñanza para enfrentar la incertidumbre y sobre la comprensión, redondean su planteamiento. Deja por último, y si bien no menos importante, el repaso sobre la ética que pertenece al género humano.

Sobre esta disertación de Morín, caben reflexiones y comentarios.

Para “enseñar la comprensión”, primero debe materializarse el concepto: "Comprender es pensar con lo sabido y aplicarlo con flexibilidad en el mundo” (Martha Stone W, Harvard University) . Entendidas como funciones cerebrales superiores; entender y comprender se convierten en base del conocimiento y favorecen –es más, aseguran- su perpetuación. ¿Memoria o “entendimiento”?, cabe esta diferenciación. La sola “retención de datos”, construye la memoria; este precepto sirve aún en las computadoras y las hace más poderosas en tanto sean “rápidas” y con “mayor capacidad de memoria”.

Para la memorización se requiere de aplicar la atención; ésta, aunada frecuentemente a la repetición, permite la “retención de hechos”. Frecuentemente, en el ámbito escolar de cualquier nivel, se apela más por la memorización que por la comprensión de los conceptos transmitidos: “dos por dos son cuatro”; mejor lo recito… antes que “comprender” conceptualmente la adición o la multiplicación matemática. Si además a la comprensión se le connota humanismo, adquiere el carácter de sentir, de “sentimiento”. Este hecho dual, Morín lo sitúa como objetivo e intersubjetivo; este último precisamente orientado más hacia la solidaridad y la empatía. La comprensión requiere entonces de “componentes” que faciliten la misma. Por ende, existen “vicios” u obstáculos que conllevan a la “incomprensión” tan esparcida en todas las relaciones humanas: individuales, familiares, sociales y hasta internacionales, con implicaciones en TODOS los campos del ser y del saber humano.

Esta aplicación del término implica respeto para las relaciones. No entender o no comprender los preceptos de otro no justifica, en principio, la descalificación. Aplicada a la “cultura” (entendida ahora como la suma de las conductas individuales en un grupo), la comprensión alcanza posiblemente su máxima acepción. ¿Un efecto de este pensamiento?, muy probablemente alimenta lo es la democracia. La incomprensión alcanza e “institucionaliza” sinrazones. El holocausto judío, tan llevado y traído, es un claro ejemplo de “etno” y “sociocentrismo”. “La incapacidad de concebir lo complejo y la reducción del conocimiento de un conjunto al de una de sus partes provocan consecuencias aún más funestas en el mundo de las relaciones humanas que en el del conocimiento del mundo físico”, textual de Morín que deja en claro la idea de la incomprensión en el terreno social y aun entre naciones.

Se vale entonces el “comprender bien”. Esto sintetiza la aplicación ética de la comprensión. El bien común sobre el individual, prevalece como un principio que permitirá sociedades sanas y funcionales. Extrapolado al orbe, este fundamento mejoraría en mucho las relaciones humanas y la tolerancia se erige como una cualidad de valor, necesaria para la convivencia.

Contra estos principios, el ejercicio del “terror” como opuesto de la comprensión y de la tolerancia, magnifica la resistencia al bien común. El “terrorismo” pone de manifiesto estos comportamientos. Avivado frecuentemente por el “fundamentalismo”, el terror es habitualmente utilizado contra sujetos inocentes, es decir, personas que nada o muy poco tienen que ver con la situación de origen y que son utilizadas para “extremar” los comportamientos. Las personas fallecidas en los vuelos y en las torres gemelas de NY en 2001 son hechas “objeto” del terror; su muerte utilizada para “convencer” acerca de sus principios y “fundamentos”. Palestinos inocentes que sufren día con día agresiones israelíes. Comunidades que padece el extremismo vasco; etnias pletóricas de incomprensión que se inmolan entre sí en el centro de África; ejemplos muchos, demasiados. Lo más destacable en ello es la definición: el que juega el papel de “terrorista” es o será, seguramente, “héroe” para la facción en conflicto. Choques de “conductas”, creencias y principios; materialización de la intolerancia extrema.

Sobre esta base, entender a la comprensión; definirla y conceptualizarla nos permitirá su transmisión, su enseñanza y particularmente su debida aplicación.

Por otra parte, la ética –o “antropoética”, como le denomina Morín-, anima el quehacer de la humanidad. Comprometer los comportamientos de los grupos sociales a la ética obliga a la “humanización” de la humanidad. El precepto invita a evocar un “re-renacimiento”, característico del siglo XVII. La humanidad “renacida” sobre preceptos éticos para obedecer a la vida y para guiar la vida.

Pareciera, cuando menos de facto, que este nuevo renacimiento podría favorecerse en los tiempos modernos a través del ejercicio de la democracia. En este tipo de organización política y social, el individuo es un ciudadano; una persona con derechos y con obligaciones para sí y para con los demás.

Recientemente, a la “globalización” se le ha señalado como el artífice de la deshumanización y de la intolerancia. Quizá esto no es debido al “que”, sino al “como” este empequeñecimiento planetario e informático lo hemos asumido. Es cierto que la globalización se ha hecho a modo de las comunidades financieramente más poderosas. Al resto nos ha quedado aceptar y asumir un rol no siempre deseado. En el mejor de los casos, desempeñarnos de tal manera que “salgamos” bien librados y hasta posicionados del mismo. Aspiración y voluntad; sentires supeditados a la voluntad y dependencia de otros.

En ámbito de la enseñanza-aprendizaje, la ética y la comprensión se erigen como elementos necesarios a compartir con las generaciones en formación. Insisto, difícil tarea si no se cuentan con los conceptos y fundamentos bien claros. Morín insiste una y otra vez en la necesidad de entender, de comprender los términos y sus ámbitos en la sociedad, para con ello garantizar su enseñanza y aprendizaje. Solo así la democracia, el planeta y la vida tendrán futuro.

Dado que, al menos hasta nuestros días, no ha habido otro tipo de organización que supere el orden social obtenido por las avanzadas democracias, éstas se han convertido en el referente. Los países nórdicos europeos son quizá el mejor ejemplo de evolución de esta forma de organización. Interesante ha sido que han alcanzado niveles “ideales” –o casi-, exclusivos del socialismo.

Cabe ahora una última reflexión sobre la ética; particularmente sobre su propia presencia y permanencia en la humanidad: ¿Cuál será la ética del mañana?; sobre la base de lo “bueno para todos”, es muy posible que este bienestar se le reduzca, en breve, a más seres humanos. Las carencias alcanzan niveles inimaginables; al planeta lo hemos enfermado en grado extremo, las sociedades van perdiendo terrenos de paz y comprensión. Los “malos” (crimen organizado, terrorismo, extremismo y fundamentalismo) permean las sociedades y avanzan en la medida que la rentabilidad aumenta. Los medios de comunicación hacen y colaboran con su parte… para unos pocos. La enajenación de los medios va mas hacia el “convencimiento sobre lo bueno” que pregonan los poderosos y los políticos que por las realidades del planeta. ¿Será capaz la sola conciencia ética de unos cuantos contra todos estos “valores” de pocos? Enseñar a entender y a comprender quedará como una opción viable para la conservación de la especie, de la vida. Ahí queda el pensamiento.

En cuanto al plagio en el trabajo científico (y en cualquier otro terreno y giro), menoscaba en lo fundamental al ser humano. “Robo”,”piratería”, “secuestro” podrían aplicarse casi como sinónimos. Finalmente el plagiario está robando, secuestrando o, en lo moderno, “pirateándose” la idea y el valor de otro. En lo científico, Rojas Soriano lo apunta cabalmente: apropiarse, sin dar el crédito debido, al propietario de las ideas y del conocimiento. Más allá del delito, el plagio representa un acto flagrante de deshonestidad. Sinceramente me parece que si bien se afecta a las ciencias (y a los científicos); es la sociedad en pleno la que pierde.

Duele ver muchas calles de nuestras ciudades PLAGADAS de robos intelectuales, científicos, tecnológicos, de diseño y hasta de música y cine… Duele de veras. En la medida que una sociedad se torna más hacia la piratería en cualquiera de sus formas, más atrasada y pobre será. El “beneficio” inmediato por la adquisición económica, conlleva a pérdidas catastróficas que paraliza el aparato productivo. Los “pobres” encuentran la manera de adquirir bienes “baratos” que de otra manera (legal) no podrían pagar. ¿Estarán realmente conscientes nuestros políticos de esta situación? El cáncer corroe y corrompe el organismo; la piratería, el plagio corroe el tejido social, afectan el aparato productivo y merma las reales posibilidades de desarrollo. “Dime que tan pirata eres y te diré hasta donde llegarás como sociedad…” La reflexión va más allá de una postura ética o moral; la llevo a lo pragmático de perder, día con día, poco a poco, la conciencia sobre lo bueno y lo malo. El hábito hecho costumbre, la costumbre hecha ley… A eso hemos llegado.

Insisto, hoy nuestras calles son espacios sin orden, sin respeto, sin recato. Frente a todos, se suceden, como si nada, eventos cotidianos y masivos de plagio y robo intelectual. Las autoridades responsables de la sanción, de la aplicación de las leyes hacen nada; o bueno quizá sí hacen… coludirse y obtener beneficios personales de ello.

Ética, moral, respeto, desarrollo. Bienes, verdaderos patrimonios sociales que poco a poco devaluamos y perdemos. ¿Qué hogar mexicano no cuenta con algo pirata? Llevado a la ciencia, a la educación a la tecnología, esta conducta terminará por comerse, tragarse todo. ¿Dónde están los que deben poner y reponer el orden?



Referencias:
Morín E. Los siete saberes necesarios de la educación del futuro. Prólogo y capítulos VI y VII.
Rojas Soriano R. “Formación de investigadores educativos”, Edit. Plaza y Valdés, México 1992

Interdisciplina y transdisciplina

Acerca de la interdisciplinareidad y de la transdisciplinareidad:

1. ¿Cuáles son, de acuerdo con el autor los dos caminos para explicar el origen del concepto de interdisciplinariedad?

Primer camino: Origen histórico remontándose al siglo XVI
Segundo camino: Primera y segunda guerra mundial. UNESCO en los sesentas del siglo XX y consolidación en los setentas, como “panacea epistemológica”

Se da origen de la especialidad; favoreciendo la ruptura de la integralidad del individuo particularmente en la clínica médica y en la investigación

2. ¿Con base en la lectura, cuál diría que es uno de los cuestionamientos básicos que se puede hacer a la investigación interdisciplinaria?

(Fragmentación-división); con base en Descartes: integrar todo lo comprendido en el análisis de las partes en el fenómeno como totalidad (integración articulación). Al particularizar y segmentar se “deja de ver el todo”.

3. ¿Cuáles son las cinco tipologías de lo “no disciplinar” manejadas por el autor y en qué consisten?

Interdisciplaneirdad tipo 1: varias disciplinas abordan un mismo problema u objeto de estudio y cada una aporta elementos para una mejor comprensión.
Interdisciplinareidad tipo2: Una disciplina se apoya en elementos de la otra, pero cada una conserva sus límites y dinámicas
Dialéctica: Tanto la disciplina 1 como la 2 se afectan y cambian recíprocamente. Hay interacción intercambio y cooperación
Dialéctico fractal simple: Existe la emergencia de una disciplina como emergencia de emergencia de otras disciplinas (principios de sinergia y recursividad)
Dialéctico fractal complejo: Son niveles complejos de interacción… en los que se requieren altos niveles de conceptualización. Aquí la dimensión práctica solo puede ser aprehendida a partir de la interpretación en varios niveles de realidad y de esquemas cognitivos constructivos

4. ¿A cuál de las tipologías correspondería la Zoosemiótica?

Corresponde al nivel dialéctico fractal simple, ya que interactuan la zoología y la comunicación dando surgimiento a la zoosemiótica.




5. De acuerdo con sus propias palabras, ¿cómo definiría a la transdisciplinariedad?

Es un método que trasciende a toda disciplina y que ayuda a analizar de manera compleja los fenómenos de estudio para integrarlos en un todo.


Mahuina Campos Karina Amaya
María Teresa Velasco Hallynee Elizalde
Rodrigo Romero Raúl Romero
Rafael Chavarría Alejandro Alayola
Mario Rodríguez

lunes, 11 de febrero de 2008

sociedad y salud

SALUD Y SOCIEDAD
HACIA UNA NUEVA ALTERNATIVA PARA LA SALUD EN MÉXICO
INTRODUCCIÓN

¿Cuál es el mejor momento para que vayamos al médico?; este podría ser un buen planteamiento a explorar en la población en este país; o mas sencillo, ¿cuándo debemos acudir con un médico?...

Ante esta pregunta, es posible, tan solo posible, que un buen número de personas respondieran: “pues cuando estás enfermo o tienes algunas molestias corporales que no puedes resolver con tus propios medios”... Al obtenerse esta respuesta, es casi seguro que la mayoría que la escuchara, afirmara: ¡¡¡CIERTO!!!; ese es el mejor momento...

Entonces, pregunto: ¿es verdad?, ¿debemos acudir al médico tan solo al estar ENFERMOS?

Bueno, pues sí... Definitivamente, al estar enfermo, debemos acudir al médico. Pero, insisto, ¿es esta circunstancia la única que nos debe acercar a buscar algún contacto con las estructuras formales disponibles para la salud? ¿POR QUÉ NO IR AL MÉDICO SI CONSIDERO QUE ESTOY SANO?

Bien, pues sobre esto trata este planteamiento. Darnos la oportunidad de reflexionar de manera más concienzuda y fundamentadamente respecto al mejor momento, la óptima situación, la MÁS OPORTUNA CIRCUNSTANCIA para ver, visitar, acudir con nuestro médico.
EL PARADIGMA MEXICANO EN FUNCIÓN DE LA SALUD
Los hechos
¿Cuáles son las razones y las causas que condicionan el mayor número de fallecimientos en nuestro país? Según el INEGI (2005)1, las cuatro primeras son:
· Enfermedades del corazón
· Tumores malignos
· Diabetes Mellitus
· Accidentes
Al año, en México, suceden casi medio millón de muertes. Con tan sólo estos cuatro grupos de enfermedades, en su conjunto, se alcanza casi la mitad del total de los fallecimientos anuales. Es por ello que no se exagera al comentar que en el país, cursamos con la presencia de auténticas epidemias de diferentes enfermedades, a destacar la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, la Diabetes Mellitus, la Hipertensión Arterial Sistémica y el Sobrepeso y la obesidad, entre otros.
Y, ¿así ha sido siempre?
No, en México vivimos un tiempo cambiante, algo que se ha reconocido como un estado de “transición epidemiológica”; es decir, las causas que condicionan las enfermedades y las muertes se han modificado de manera importante al menos en los últimos cincuenta años

Los padecimientos cuyo origen es infeccioso (es decir: “transmisibles”), predominaban hace cinco décadas. ¿Las razones?; bueno, en general se acepta que las condiciones insalubres, la pobreza, la ignorancia y la poca aplicación de medidas para el saneamiento, favorecían esta realidad. Durante la segunda mitad del siglo XX se produjeron distintos cambios, la mayoría trascendentes en los ámbitos sanitarios y farmacológicos, que reforzaron el arsenal con el que los médicos y los servicios médicos contaron. Un buen número de enfermedades, particularmente las infecciosas, pueden ser resueltas o aliviadas exitosamente porque se descubrieron, introdujeron y usaron los antimicrobianos. Asimismo, otro avance dramático lo constituyeron las vacunas. Poder controlar y erradicar enfermedades gravísimas, mortales o incapacitantes es considerado un logro inobjetable de la medicina moderna 2.

Hoy, muchas muertes o secuelas otrora motivadas por las enfermedades transmisibles, son evitables. Y se siguen elaborando constantemente nuevas alternativas terapéuticas. La batalla no ha terminado y no parece que terminará pronto. Los microorganismos también se adaptan y pelean por sobrevivir y prevalecer en el planeta. Además, con el tiempo, surgen o se descubren nuevos agentes infecciosos, contra los que aun no tenemos herramientas plenamente efectivas para su control y tratamiento; destaquemos particularmente las virales.

Por otra parte, también hay que señalar que, en grandes extensiones del planeta se siguen hoy diferentes estrategias y procesos sanitarios que también han impactado benéficamente sobre el espectro del fenómeno mundial salud/enfermedad.

Como problemas y retos sociales surgen la contaminación del ambiente y el impacto sobre el comportamiento de la atmósfera. Hay mucho que hacer en este orden.

Pese a todo lo enunciado, podemos afirmar que se tiene un saldo a favor de la especie humana; se salvan muchas vidas gracias a los recursos vacunales y farmacológicos existentes; tantas que, han hecho surgir a otro grupo de padecimientos como los causantes de daños a la salud y muerte, aquellos que conocemos como enfermedades “crónico-degenerativas”; es decir enfermedades que “no contagiosas” (no transmisibles), donde no intervienen –aparentemente- los microbios3.