SALUD Y SOCIEDAD
HACIA UNA NUEVA ALTERNATIVA PARA LA SALUD EN MÉXICO
INTRODUCCIÓN
¿Cuál es el mejor momento para que vayamos al médico?; este podría ser un buen planteamiento a explorar en la población en este país; o mas sencillo, ¿cuándo debemos acudir con un médico?...
Ante esta pregunta, es posible, tan solo posible, que un buen número de personas respondieran: “pues cuando estás enfermo o tienes algunas molestias corporales que no puedes resolver con tus propios medios”... Al obtenerse esta respuesta, es casi seguro que la mayoría que la escuchara, afirmara: ¡¡¡CIERTO!!!; ese es el mejor momento...
Entonces, pregunto: ¿es verdad?, ¿debemos acudir al médico tan solo al estar ENFERMOS?
Bueno, pues sí... Definitivamente, al estar enfermo, debemos acudir al médico. Pero, insisto, ¿es esta circunstancia la única que nos debe acercar a buscar algún contacto con las estructuras formales disponibles para la salud? ¿POR QUÉ NO IR AL MÉDICO SI CONSIDERO QUE ESTOY SANO?
Bien, pues sobre esto trata este planteamiento. Darnos la oportunidad de reflexionar de manera más concienzuda y fundamentadamente respecto al mejor momento, la óptima situación, la MÁS OPORTUNA CIRCUNSTANCIA para ver, visitar, acudir con nuestro médico.
EL PARADIGMA MEXICANO EN FUNCIÓN DE LA SALUD
Los hechos
¿Cuáles son las razones y las causas que condicionan el mayor número de fallecimientos en nuestro país? Según el INEGI (2005)1, las cuatro primeras son:
· Enfermedades del corazón
· Tumores malignos
· Diabetes Mellitus
· Accidentes
Al año, en México, suceden casi medio millón de muertes. Con tan sólo estos cuatro grupos de enfermedades, en su conjunto, se alcanza casi la mitad del total de los fallecimientos anuales. Es por ello que no se exagera al comentar que en el país, cursamos con la presencia de auténticas epidemias de diferentes enfermedades, a destacar la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, la Diabetes Mellitus, la Hipertensión Arterial Sistémica y el Sobrepeso y la obesidad, entre otros.
Y, ¿así ha sido siempre?
No, en México vivimos un tiempo cambiante, algo que se ha reconocido como un estado de “transición epidemiológica”; es decir, las causas que condicionan las enfermedades y las muertes se han modificado de manera importante al menos en los últimos cincuenta años
Los padecimientos cuyo origen es infeccioso (es decir: “transmisibles”), predominaban hace cinco décadas. ¿Las razones?; bueno, en general se acepta que las condiciones insalubres, la pobreza, la ignorancia y la poca aplicación de medidas para el saneamiento, favorecían esta realidad. Durante la segunda mitad del siglo XX se produjeron distintos cambios, la mayoría trascendentes en los ámbitos sanitarios y farmacológicos, que reforzaron el arsenal con el que los médicos y los servicios médicos contaron. Un buen número de enfermedades, particularmente las infecciosas, pueden ser resueltas o aliviadas exitosamente porque se descubrieron, introdujeron y usaron los antimicrobianos. Asimismo, otro avance dramático lo constituyeron las vacunas. Poder controlar y erradicar enfermedades gravísimas, mortales o incapacitantes es considerado un logro inobjetable de la medicina moderna 2.
Hoy, muchas muertes o secuelas otrora motivadas por las enfermedades transmisibles, son evitables. Y se siguen elaborando constantemente nuevas alternativas terapéuticas. La batalla no ha terminado y no parece que terminará pronto. Los microorganismos también se adaptan y pelean por sobrevivir y prevalecer en el planeta. Además, con el tiempo, surgen o se descubren nuevos agentes infecciosos, contra los que aun no tenemos herramientas plenamente efectivas para su control y tratamiento; destaquemos particularmente las virales.
Por otra parte, también hay que señalar que, en grandes extensiones del planeta se siguen hoy diferentes estrategias y procesos sanitarios que también han impactado benéficamente sobre el espectro del fenómeno mundial salud/enfermedad.
Como problemas y retos sociales surgen la contaminación del ambiente y el impacto sobre el comportamiento de la atmósfera. Hay mucho que hacer en este orden.
Pese a todo lo enunciado, podemos afirmar que se tiene un saldo a favor de la especie humana; se salvan muchas vidas gracias a los recursos vacunales y farmacológicos existentes; tantas que, han hecho surgir a otro grupo de padecimientos como los causantes de daños a la salud y muerte, aquellos que conocemos como enfermedades “crónico-degenerativas”; es decir enfermedades que “no contagiosas” (no transmisibles), donde no intervienen –aparentemente- los microbios3.
HACIA UNA NUEVA ALTERNATIVA PARA LA SALUD EN MÉXICO
INTRODUCCIÓN
¿Cuál es el mejor momento para que vayamos al médico?; este podría ser un buen planteamiento a explorar en la población en este país; o mas sencillo, ¿cuándo debemos acudir con un médico?...
Ante esta pregunta, es posible, tan solo posible, que un buen número de personas respondieran: “pues cuando estás enfermo o tienes algunas molestias corporales que no puedes resolver con tus propios medios”... Al obtenerse esta respuesta, es casi seguro que la mayoría que la escuchara, afirmara: ¡¡¡CIERTO!!!; ese es el mejor momento...
Entonces, pregunto: ¿es verdad?, ¿debemos acudir al médico tan solo al estar ENFERMOS?
Bueno, pues sí... Definitivamente, al estar enfermo, debemos acudir al médico. Pero, insisto, ¿es esta circunstancia la única que nos debe acercar a buscar algún contacto con las estructuras formales disponibles para la salud? ¿POR QUÉ NO IR AL MÉDICO SI CONSIDERO QUE ESTOY SANO?
Bien, pues sobre esto trata este planteamiento. Darnos la oportunidad de reflexionar de manera más concienzuda y fundamentadamente respecto al mejor momento, la óptima situación, la MÁS OPORTUNA CIRCUNSTANCIA para ver, visitar, acudir con nuestro médico.
EL PARADIGMA MEXICANO EN FUNCIÓN DE LA SALUD
Los hechos
¿Cuáles son las razones y las causas que condicionan el mayor número de fallecimientos en nuestro país? Según el INEGI (2005)1, las cuatro primeras son:
· Enfermedades del corazón
· Tumores malignos
· Diabetes Mellitus
· Accidentes
Al año, en México, suceden casi medio millón de muertes. Con tan sólo estos cuatro grupos de enfermedades, en su conjunto, se alcanza casi la mitad del total de los fallecimientos anuales. Es por ello que no se exagera al comentar que en el país, cursamos con la presencia de auténticas epidemias de diferentes enfermedades, a destacar la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, la Diabetes Mellitus, la Hipertensión Arterial Sistémica y el Sobrepeso y la obesidad, entre otros.
Y, ¿así ha sido siempre?
No, en México vivimos un tiempo cambiante, algo que se ha reconocido como un estado de “transición epidemiológica”; es decir, las causas que condicionan las enfermedades y las muertes se han modificado de manera importante al menos en los últimos cincuenta años
Los padecimientos cuyo origen es infeccioso (es decir: “transmisibles”), predominaban hace cinco décadas. ¿Las razones?; bueno, en general se acepta que las condiciones insalubres, la pobreza, la ignorancia y la poca aplicación de medidas para el saneamiento, favorecían esta realidad. Durante la segunda mitad del siglo XX se produjeron distintos cambios, la mayoría trascendentes en los ámbitos sanitarios y farmacológicos, que reforzaron el arsenal con el que los médicos y los servicios médicos contaron. Un buen número de enfermedades, particularmente las infecciosas, pueden ser resueltas o aliviadas exitosamente porque se descubrieron, introdujeron y usaron los antimicrobianos. Asimismo, otro avance dramático lo constituyeron las vacunas. Poder controlar y erradicar enfermedades gravísimas, mortales o incapacitantes es considerado un logro inobjetable de la medicina moderna 2.
Hoy, muchas muertes o secuelas otrora motivadas por las enfermedades transmisibles, son evitables. Y se siguen elaborando constantemente nuevas alternativas terapéuticas. La batalla no ha terminado y no parece que terminará pronto. Los microorganismos también se adaptan y pelean por sobrevivir y prevalecer en el planeta. Además, con el tiempo, surgen o se descubren nuevos agentes infecciosos, contra los que aun no tenemos herramientas plenamente efectivas para su control y tratamiento; destaquemos particularmente las virales.
Por otra parte, también hay que señalar que, en grandes extensiones del planeta se siguen hoy diferentes estrategias y procesos sanitarios que también han impactado benéficamente sobre el espectro del fenómeno mundial salud/enfermedad.
Como problemas y retos sociales surgen la contaminación del ambiente y el impacto sobre el comportamiento de la atmósfera. Hay mucho que hacer en este orden.
Pese a todo lo enunciado, podemos afirmar que se tiene un saldo a favor de la especie humana; se salvan muchas vidas gracias a los recursos vacunales y farmacológicos existentes; tantas que, han hecho surgir a otro grupo de padecimientos como los causantes de daños a la salud y muerte, aquellos que conocemos como enfermedades “crónico-degenerativas”; es decir enfermedades que “no contagiosas” (no transmisibles), donde no intervienen –aparentemente- los microbios3.
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