lunes, 21 de abril de 2008

Proyecto de evaluación. ¿Que y como aprendemos a ser médicos en México?

Las facultades y escuelas de medicina en México ¿contextualizan a sus alumnos sobre las conveniencias para el real cuidado de la salud en el país?

Protocolo de evaluación
Tutor: Raúl Porras Rivera

Alumno: Mario Alfredo Rodríguez León
Grupo 1
Alianza Médica Churubusco.


Abril de 2008.


Planteamiento del problema y marco de referencia.
La salud parece ser un patrimonio realmente poco ponderado por la población mexicana. Entre uno de los factores que probablemente influye sobre esta situación, está la enseñanza de la medicina como profesión. A los alumnos de la carrera de medicina, en lo general, se les enseña enfática o preferentemente a “curar” las enfermedades más que a prevenirlas, obvio es que –si así la aprenden, así ejercerán su profesión. Del mismo modo; si desde el inicio de su carrera, se les “enseña” liminal y subliminalmente que el éxito profesional ya como médicos, únicamente será posible si se especializan o, mejor aún, se “sub” especializan, perderán el marco referencial de lo “general” como meta y se reducirá al currículum del pre-grado a un mero trámite o prerrequisito para especializarse; es decir, la profesión de “médico general”, quedará en franca desventaja. 1,2,3,4

Los graduados de medicina deben entender su papel en la protección y la promoción de la salud de una población entera y deben ser capaces de tomar las acciones apropiadas. Deben entender los principios de las organizaciones de los sistemas de salud y sus fundamentos económicos y legislativos. Deben también tener un entendimiento básico del manejo eficiente y efectivo de los sistemas del cuidado de la salud.5 Esta cita, que describe desde el punto de vista de expertos, las habilidades, destrezas y las RESPONSABILIDADES de los graduados de la medicina, afirma que los médicos deben poseer “la cualidad para PROTEGER LA PROMOCIÓN de la salud de una comunidad entera”.5 Realmente en México, ¿se está preparando a los profesionales de la salud que necesitamos? ¿Hasta donde esta es una responsabilidad más de las instancias formativo-profesionales que de los propios alumnos?

Es conveniente recordar que durante la “historia natural de la enfermedad”, existen diferentes períodos: el preclínico y el clínico [Leavell y Clark]. Aún antes de la formal instalación de la enfermedad, existen una serie de etapas que como sociedad y como Estado, deberíamos asumir. Sin embargo, la enseñanza de la medicina es fundamentalmente impartida sobre una base principalmente organicista y orientada al diagnóstico de las enfermedades. El humanismo, las ciencias sociales y los componentes psico-afectivos son menos abordados y se les dedica mucho menos tiempo que a los temas orgánicos. No se trata de juzgar aquí si esto es “bueno” o “malo”; sino únicamente enunciarlo como un hecho real.8

Etapas para la atención integral de la salud; el papel del Estado
Educación
Hacia una cultura de la salud; hogar, escuela, sociedad
Información
Sobre los más frecuentes problemas sociales de salud. Individuos y grupos de riesgo
Orientación
A quienes estén predispuestos a algunos problemas (herencia, trabajo, hábitos y costumbres)
Prevención
Adecuación de hábitos, costumbres y aplicación de “contra riesgos”
Detección
Oportuna sobre grupos específicos, ante ciertos riesgos detectados
Diagnóstico
Exacto, oportuno, pronto e integral
Manejo específico
Calificado, competente, integral y continuo. Educación específica. Individuo y sociedad
Rehabilitación
Temprana, pronta, calificada y específica
Apoyos específicos
Grupos, sociedad, gobierno y estado

¿Cuáles son las consecuencias de esta manera de actuar y de enseñar la medicina?; quizá las principales sean:
El egresado de la carrera de medicina esta suficientemente “enseñado” para atender enfermos (diagnóstico y tratamiento)
El egresado no está suficientemente consciente de las necesidades de salud y el mantenimiento de la misma en la misma proporción que como lo está para el tratamiento
El médico esta más “enseñado” a “esperar” a que el enfermo le consulte (actitud reactiva) a que él actúe de manera anticipativa (no aplica suficientemente el enfoque de riesgo y menos con enfoque social; actitud proactiva)
La población asume este papel como el único posible para relacionarse con el sistema de salud, o al menos el principal.
Las enfermedades frecuentemente le son diagnosticadas a los pacientes en etapas con franco daño orgánico (fundamentalmente las crónicas como el cáncer, la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, por mencionar algunas de las más frecuentes). Ya sobre estas etapas, las opciones terapéuticas frecuentemente son para el control o la paliación de los daños.7,8
Los costos por la atención médica reactiva, suelen ser mucho más altos que si se emplearan más acciones preventivas y preactivas por parte de los equipos de salud, los académicos de todos los niveles escolares y la sociedad en pleno (una más fortalecida y consciente EDUCACIÓN PARA LA SALUD). Diferentes experiencias en otros países dan fehaciente cuenta de ello.10

Se reconoce que el fenómeno de “enfermar” pone en juego diferentes situaciones. Hoy sabemos que existen factores que favorecen muchas de las enfermedades, transmisibles o no; factores que, por su ausencia o presencia, causan o favorecen enfermedades. Por ello, a éstos les denominamos precisamente “factores de riesgo”. Reconocemos entonces que enfermar no es tan sólo tener síntomas o signos claros, sino que, desde mucho antes, por predisposiciones genético-familiares y/o derivados de conductas (hábitos y costumbres). 10

Entendamos que la atención médica en nuestro país se asume principalmente como una acción curativa. Incluso, ante la pregunta: ¿Cuándo debemos ir al médico?, la mayoría de las personas contestaremos: ¡pues cuando estamos enfermos! El gran problema es que esta manera de ejercer la medicina da como resultado menoscabo en la calidad de vida, ya que se favorece el avance y consolidación de la enfermedad, particularmente ante las crónicas.

Con base en lo comentado hasta ahora, el objetivo de este trabajo consiste en conocer la visión y expectativas que poseen algunos médicos recién egresados de escuelas y facultades de medicina mexicanas acerca de la salud, de la enfermedad y sobre la práctica de la medicina en el país.

Pregunta de investigación (o evaluación).
Las facultades y escuelas de medicina en México ¿contextualizan a sus alumnos sobre las conveniencias para el real cuidado de la salud en el país?

Hipótesis.
Los estudiantes de medicina reciben una educación profesional orientada fundamentalmente hacia la identificación y tratamiento de las enfermedades, más que dirigida a prevenirlas efectiva, oportuna y eficazmente.

Definición de variables.
Parto de la estructuración de una hipótesis descriptiva, que permite la identificación de algunas características observables, con base en la misma:
Variable: La educación profesional está principalmente dirigida al diagnóstico y tratamiento de las enfermedades (reacción al daño)
Variable: El contenido curricular de temas sobre la prevención, la limitación de daños a la salud y la anticipación de enfermedades es mucho menor en los programas académicos(enfoque de riesgo y acción proactiva)
Variable: El grado de conciencia por parte del egresado sobe las posibles repercusiones de esta situación

Sobre estas variables generales, determinaré los cuestionamientos necesarios que permitan conocer efectivamente que tan “curativos” o “preventivos” son los contenidos de los programas académicos de medicina.

Enfoque metodológico.
La investigación que planteo es CUALITATIVA, dado que pretende conocer las actitudes personales y profesionales de algunos médicos recién egresados, cursando alguno se los dos primeros años de cursos de especialización en diferentes hospitales de la Ciudad de México y más específicamente en hospitales pertenecientes al ISSSTE (este es un punto débil, dado que incluyo únicamente a los que están haciendo especialidad, pero con la base de conocer precisamente de ellos su enfoque; no es tan representativo, pero debe llevar a una observación válida), acerca de los dos enfoques previamente enunciados (reactivo/curativo y proactivo/preventivo) de la medicina en el contexto nacional, así como conocer su visión acerca de esta situación, sus posibles consecuencias y posibilidades de adecuación desde su perspectiva.

Contexto de observación.
Se procederá a la recolección de datos no estandarizados. No se pretende extrapolar los hallazgos finales de manera estadística o probabilística hacia poblaciones amplias. Se diseñará un instrumento de registro de información para su aplicación en la población mencionada.

Propongo el diseño de un cuestionario individual dirigido o de una encuesta con respuestas cerradas (Likert), para su aplicación sobre la modalidad de entrevista a médicos recién egresados, posiblemente médicos residentes de primer y segundo año, precisamente porque están en el ámbito de cursar alguna especialidad o sub-especialidad médica o quirúrgica.

Técnicas de recopilación de la información.
La población a la que se le aplicará este instrumento se determinará con base en el número de alumnos de primer y segundo grado de las diferentes especialidades (básicas y terminales) inscritos en la Ciudad de México, en los diferentes hospitales del ISSSTE.
El instrumento, anónimo, contendrá cuatro partes:
I. Datos generales:
Hospital de base
Sexo
Edad
Grado en que está cursando
Especialidad
Universidad de la que proviene
Pública o privada

II. Datos acerca de la proporción de los contenidos académicos y tiempo de estancia en servicios hospitalarios durante su carrera de medicina:
Conforme al programa académico de la Universidad de la que egresó, la proporción de tiempo dedicada a las siguientes partes (sin considerar el servicio social) fue:
(considere que el total deberá sumar 100% y sus consideraciones deben ser lo más aproximadas posibles)
20 40 60 80 100
Ciclos Básicos o en la Facultad/Escuela
Ciclos Clínicos en estancia hospitalaria
Otros (especifique)

Materias:
20 40 60 80 100
De especialidad (como Neumología,
ORL, Oftalmología, ginecología y
obstetricia, cardiología, etc.)
Con enfoque social y preventivo
(Medicina Preventiva, Medicina
Social; Humanismo, calidad de la
atención, relación Médico paciente)
Sobre salud mental
Sobre administración de servicios
de salud

III. Sobre la medicina “reactiva” y la medicina “proactiva”
Durante su carrera de medicina, ¿le fue enunciado y/o enseñado el “enfoque de riesgo”?
El enfoque de riesgo lo entiende como (generar las respuestas e incluir “otra; especifique”):

IV. Impactos a la salud:
¿Cómo considera la enseñanza de la medicina en México?
La manera en como se atiende a la población, ¿es la correcta?
¿Cree que la atención médica reactiva (atender los daños a la salud) es la alternativa correcta para la medicina?
¿Qué proporción del presupuesto en salud se gasta en la atención a complicaciones por las enfermedades en México?

La recolección de la información será a través de entrevistas breves, a un número todavía no determinado de recién egresados, condición sine cuanon para poder ser incorporado a la entrevista.

Alcances y limitaciones de la investigación/evaluación.
Este levantamiento de información pretende conocer la opinión y conocimiento que los recién egresados de las carreras de medicina tienen acerca de la estrategia predominante para atender la salud de los mexicanos.
Con base en la manera como la medicina nos es “enseñada”, los egresados la practican y la población la asume. Este conocimiento pretende servir de base para observaciones e intervenciones ulteriores. Me parece que, a pesar del discurso político y social sobre la imperiosa necesidad de prever más los daños a la salud, la verdad es que seguimos atendiendo a los enfermos y frecuentemente MUY enfermos. Como un ejemplo es la indolencia del ciudadano obeso o en sobrepeso que “no se asume enfermo”, o el hecho de diagnosticar al diabético después de 7 años de serlo, en promedio. Las consecuencias son desastrosas; pero seguimos así.

Una gran limitación del método, es lo concreto del grupo a encuestar. Esto, si bien lo determina la duración del propio semestre de la Maestría, es evidente que acota sus resultados. En buena medida, la muestra, si bien es válida, tiene limitaciones de representatividad.

El valor de la exploración está representado por la evidencia que posiblemente se pueda recoger con la misma. ¿Realmente al médico mexicano, en su mayoría, se le enseña mayoritariamente a reparar y a paliar los daños a la salud? ¿Hay conciencia en los médicos, en lo general, para evitar la progresión de daños con base en la aplicación el enfoque de riesgo?

Recursos necesarios para llevar a efecto el proyecto.
Financieramente serán recursos muy limitados, ya que pretendo, con el apoyo de las autoridades centrales de la enseñanza de posgrado del ISSSTE, enviar y recavar la información por medio del correo electrónico.
El listado “censo” de médicos lo obtendré de esta misma dependencia.
El análisis de los datos podrá hacerse en sistema de cómputo de tipo Excel, para obtener resultados en números reales y relativos.


Referencias:

1. Dorothy A. Andriole, Mary E. Klingensmith and Donna B. Jeffe, Who Are Our Future Surgeons? Characteristics of Medical School Graduates Planning Surgical Careers: Analysis of the 1997 to 2004 Association of American Medical Colleges' Graduation Questionnaire National Database, Journal of the American College of Surgeons 2006;203,(2):177-185.

2. Rachael Callcut, Michael Snow, Barb Lewis and Herbert Chen, Do the best students go into general surgery? Journal of Surgical Research 2003;115(1):69-73.

3. Sara B. McMenamin, Julie Schmittdiel, Helen A. Halpin, Robin Gillies, Thomas G. Rundall and Stephen M. Shortell, Health promotion in physician organizations: Results from a national study, American Journal of Preventive Medicine 2004;26(4):259-264.

4. Nurcan Ilksoy, Renee H. Moore, Kirk Easley and Terry A. Jacobson, Quality of Care in African-American Patients Admitted for Congestive Heart Failure at a University Teaching Hospital, The American Journal of Cardiology 2006;97(5):690-693.

5. Cheryl Dellasega, Paula Milone-Nuzzo, Katherine M. Curci, J.O. Ballard and Darrell G. Kirch, The Humanities Interface of Nursing and Medicine, Journal of Professional Nursing 2007;23(3):174-179.

6. Comité Central, Instituto para la Educación Médica Internacional. Requerimientos mínimos globales en la educación médica. Instituto para la Educación Médica Internacional, White Plains, Nueva York, EEUU Medical Tacher, 2002;24(2):130-135.


Fuentes consultadas:
1. Porcentaje de defunciones generales por sexo y principales causas, 1990 a 2006.
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/rutinas/ept.asp?t=mpob45&s=est&c=3222

2. Consejo Nacional de Población. La situación demográfica de México 2000. México, Consejo Nacional de Población. Situación actual de las y los jóvenes en México. Diagnóstico sociodemográfico. México, D.F: CONAPO.

3. Análisis comparado de los sistemas de salud de los países andinos y el caribe.
Tendencias de la configuración y reformas de los sistemas de salud, en: http://www.revmed.unal.edu.co/politicas/tendencia.htm

4. Encuesta Nacional de Nutrición y Salud. Instituto Nacional de Salud Pública de México. http://www.insp.mx/ensanut/

5. Moore, Michael: Sicko; la negligencia médica, Filme de 2007.

Un problema educativo y de salud en México; una propuesta

PROBLEMA EDUCATIVO
Tutor: Raúl Porras Rivera
Alumno: Mario Alfredo Rodríguez León
Grupo 1. Alianza Médica. Churubusco, D. F.

Pregunta inicial.
Las escuelas de medicina en México ¿contextualizan a sus alumnos sobre las necesidades reales de salud en el país?

Problema
Con base en lo anterior, la salud, parece ser un patrimonio realmente poco ponderado por la población. Si a los alumnos de la carrera de medicina, en general, se les enseña enfática o preferentemente a “curar” las enfermedades más que a prevenirlas, obvio es que así ejercerán su profesión. Del mismo modo; si desde el inicio de su carrera, se les “enseña” liminal y subliminalmente que el éxito profesional como médicos únicamente será posible si se especializan o, mejor aún, se “sub” especializan, perderán el marco referencial de lo “general” como meta y se reducirá al currículum del pre-grado a un mero trámite o prerrequisito para especializarse; es decir, la profesión de “médico general”, quedará en franca desventaja.

El gran problema es que esta manera de ejercer la medicina da como resultado menoscabo en la calidad de vida, ya que se favorece el avance de la enfermedad.

Es conveniente recordar que durante la “historia natural de la enfermedad”, existen diferentes períodos. Igualmente, se reconoce que el fenómeno de “enfermar” pone en juego diferentes situaciones. Actualmente se reconoce claramente que existen factores que favorecen muchas de las enfermedades, transmisibles o no; factores que, por su ausencia o presencia, causan o favorecen enfermedades. Por esta razón, a éstos les denominamos precisamente “factores de riesgo”. Reconocemos entonces que enfermar no es tan sólo tener síntomas o signos claros, sino que, desde mucho antes, por predisposiciones genético-familiares y/o derivados de conductas (hábitos y costumbres).

Objetivo
Conocer la visión y expectativas que poseen algunos médicos recién egresados de escuelas y facultades de medicina mexicanas acerca de la salud, de la enfermedad y sobre la práctica de la medicina en el país.

Hipótesis
Los estudiantes de medicina reciben una educación profesional orientada fundamentalmente hacia la identificación y tratamiento de las enfermedades, más que dirigida a prevenirlas efectiva, oportuna y eficazmente.

Los estudiantes de medicina reciben una educación profesional orientada fundamentalmente hacia la identificación y tratamiento de las enfermedades, más que dirigida a prevenirlas efectiva, oportuna y eficazmente.

Reflexión
Con base en lo visto en las sesiones 9 y 10, considero que la investigación que planteo es CUALITATIVA, dado que pretende conocer las actitudes personales y profesionales de médicos recién egresados, acerca de los enfoques curativo y preventivo de la medicina en el contexto nacional.

Parto de la estructuración de una hipótesis descriptiva, que permite la identificación de algunas características observables:
Educación profesional basada más hacia la curación de enfermedades
Poco énfasis en la enseñanza para la prevención de las enfermedades
Posibles repercusiones de esta situación

Sobre estas variables generales, determinaré los cuestionamientos necesarios que permitan determinar efectivamente que tan “curativo” o “preventivo” es el modelo de enseñanza.

Procederé a la recolección de datos no estandarizados y no pretendo extrapolar los hallazgos finales de manera estadística o probabilística hacia poblaciones amplias.

Pretendo la recolección de la información a través de entrevistas breves, a un número todavía no determinado de recién egresados, condición sine cuanon para poder ser incorporado a la entrevista.
Propongo el diseño de un cuestionario individual dirigido o de una encuesta con respuestas cerradas (Likert), para su aplicación sobre la modalidad de entrevista a médicos recién egresados, posiblemente médicos residentes de primer y segundo año, precisamente porque están en el ámbito de cursar alguna especialidad o sub-especialidad médica o quirúrgica.

Creando una Hipótesis

SESIÓN 9
Tarea Individual. Mario Alfredo Rodríguez León
HIPÓTESIS
Título

La(s) pregunta(s)
Conceptos abordados

Hipótesis

Resultado (acepta o rechaza la hipótesis)
La referencia bibliográfica
Comparación entre una sola dosis de ciprofloxacina y la dosis convencional (dos al día), para el tratamiento de infecciones no complicadas del tracto urinario en la mujer
¿La dosis única diaria de 500mg es tan efectiva como la de 250mg dos veces al fía?
El tratamiento de la infección urinaria no complicada en la mujer implica tres días como mínimo de manejo; el simplificar el tratamiento a una sola dosis por día, es una ventaja en función de las posibles omisiones en su toma
500mg como dosis única diaria es tan segura y efectiva como dos de 250mg en tres días para el tratamiento de la IVU no complicada
TIPO de Hipótesis: De diferencia de grupos; existe una medición estadística para la prueba de hipótesis
Los resultados respaldan la hipótesis
Henry D et al. Clin Therap 2002 24(2): 2088-2104
¿Los mejores estudiantes eligen la cirugía general?
¿Los mejores estudiantes eligen la cirugía general?
La formación actual en la licenciatura de medicina, favorece que los estudiantes elijan más las sub especialidades quirúrgicas más que la cirugía general.
Los estudiantes de medicina con mejores promedios, eligen más frecuentemente especialidades subquirúrgicas que cirugía general
TIPO de Hipótesis: Descriptiva. Existe metodo estadístico para la corroboración de la significancia estadística.
Los resultados obtenidos, fundamentan el hecho que los estudiantes con los mejores promedios eligen más frecuentemente sub especialidades quirúrgicas que la cirugía general
Callcut, R et al. Journal of Surgical Research 2003; 115(1):69-73.
Riesgo de sangrado grave del tubo digestivo alto y de complicaciones tromboembólicas con meloxican
¿El meloxican genera eventos de sangrado de tubo digestivo alto y de eventos tromboembólicos cardiovaslulares como otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE)?
Loa AINE son medicamentos frecuentemente asociados a complicaciones de sangrado del TDA y a eventos trombo embólicos cardiovasculares, Se evalúa la seguridad del meloxican
No tiene hipótesis
Los resultados demuestran que meloxican es seguro para el tubo digestivo y para el aparato cardiovascular a sus dosis terapáuticas
Singh, G et al. The American Journal of Medicine 2004;117(2): 100-106.
Promoción de la salud en organizaciones médicas. Resultados de un estudio nacional
¿Las organizaciones médicas en los EEUU proporcionan suficiente educación para la salud en sus comunidades usuarias?
La salud pública requiere de la educación para la salud. Sin embargo, las organizaciones médicas de los EEUU no lo hacen lo suficiente
No tiene hipótesis
Los resultados fundamentan la observación sobre la falta de mayor actividad educativa de los servicios y organizaciones de salud de los EEUU
McMenamin, S et al. American Journal of Preventive Medicine 2004; 26(4):259-264

Para el caso de los estudios solicitados sin hipótesis, puedo comentar que, para el caso del primero (sobre el meloxican), los autores no hacen explícita su aclaración sobre el porqué de carecer de hipótesis; sin embargo, queda claro que lo que propusieron fue la revisión y la ulterior descripción de sus hallazgos sobre u importante número de pacientes manejados con este medicamento y consignando los posibles daños generados por él particularmente sobre los aparatos digestivo y cardiovascular. Esta descripción no implica una hipótesis que tuviera que ser sustentada o rechazada. Considero que está justificado el no haber incluido ésta.

Igualmente, el segundo estudio sin hipótesis manifiesta describe los hallazgos al aplicar primero un levantamiento de las instituciones de salud que a nivel nacional prestan servicios de salud. Revisaron entonces sus programas de educación para la salud dirigida a la población de su influencia dándose el hallazgo de que, en la mayoría de los casos, ésta es insuficiente o francamente baja. Con base en su hallazgo, los autores consideran que esta actividad –la educación para la salud- debe incrementarse en estas unidades. Seguramente esto derivará en beneficios importantes para la salud comunitaria en aquél país. Igualmente, considero que se justifica que no exista el planteamiento de una hipótesis.





lunes, 17 de marzo de 2008

Problema Educativo

PROBLEMA EDUCATIVO
Mario Alfredo Rodríguez León
Grupo 1. Alianza Médica. Churubusco, D. F.
Tutor: Raúl Porras Rivera


Problema.
La salud es asumida por la mayoría de los mexicanos, como el máximo patrimonio: “sin salud…nada; con salud…todo”; solemos decir. Sin embargo, en la realidad, la salud es posiblemente el patrimonio menos cuidado y atendido por nosotros; como ciudadanos y como Estado/Gobierno.

Uno de los muchos argumentos que apoya este hecho lo constituye la siguiente realidad: al médico acudimos cuando estamos enfermos. Hacerlo cuando estamos sanos plantea una inutilidad de facto. Esta situación nos ha llevado a tener una transición epidemiológica que caracteriza, por su frecuencia, a las enfermedades crónicas no transmisibles, desplazando a las transmisibles. Sin embargo, las enfermedades crónicas devastan a la población no tan solo provocando muerte, sino haciéndolo de una manera lastimosa, cara y con un desgaste enorme.

Si bien “todos, para morir nacimos”, se ponen en juego diferentes variables y situaciones que –en su conjunto- conforman una resultante que, en lo general, reconoceremos como el grado de bienestar con el que llevamos la vida. La inmensa mayoría de los seres humanos no solo queremos una larga vida, sino una vida plena, colmada de éxito y felicidad. La muerte llegará, sí, pero ojala después de mucho tiempo, de manera súbita, sin dolor y con todo debidamente organizado.

Las instituciones de salud habitualmente no propenden ni motivan un cambio de este paradigma: al médico se acude cuando se está enfermo; si no, ¿a que voy?
Ni que decir de las consecuencias que en salud y finanzas, este planteamiento conlleva.

¿Cómo perciben esta situación los integrantes de una comunidad universitaria en la que se forman recursos humanos para la salud?; concretamente en una escuela o facultad de medicina; ¿Cuáles son las opiniones, la percepción de este fenómeno en los estudiantes de medicina?, ¿en sus profesores y tutores?, ¿en la comunidad en pleno?

¿Influirá en la formación profesional este paradigma?, ¿o de hecho es parte del origen? Me resulta importante explorar y conocer las posibles respuestas a estos planteamientos.

Vinculación del estudiante con el problema.
En diferentes etapas profesionales, he tenido la oportunidad de observar como esta situación ha prevalecido por décadas. Como profesor de pre y de posgrado en diferentes momentos profesionales; como directivo de unidades médicas, he constatado la gran frecuencia de situaciones que tienen que ver con el mal cuidado y preservación de la salud, incluso favorecido por una práctica médica deficiente e inoportuna (en ámbitos público y privado, indistintamente).

El gran problema es que esta manera de ejercer la medicina da como resultado menoscabo en la calidad de vida, por el avance de la enfermedad aun cuando no hay evidencia clínica de la misma y gran elevación de los costos derivados de la atención.

Contexto institucional en el que se inserta el problema.
La salud, insisto, es un patrimonio realmente poco ponderado por la población. Si a los alumnos de la carrera de medicina, en general, se les enseña enfática o preferencialmente a “curar” las enfermedades más que a prevenirlas; obvio es que así ejercerán su profesión. Del mismo modo; si desde el inicio de su carrera, se les “enseña” liminal y subliminalmente que el éxito profesional como médicos únicamente será posible si se especializan o, mejor aún, se “sub” especializan, pierden el marco referencial de lo “general” como meta y se reduce al pregrado a un mero trámite o prerrequisito para especializarse; es decir, la profesión de “médico general”, quedará en franca desventaja.

Vinculación del estudiante con el contexto institucional.
En general, las instituciones de salud en México actúan sobre esta forma de atención. He tenido la oportunidad de constatar que, en la gran mayoría de los casos, la atención es marcadamente curativa. La prevención, el enfoque de riesgo y la anticipación a los daños a la salud no son habituales, o al menos no ante las enfermedades crónicas no transmisibles. ¿Será esto resultado de la formación de recursos humanos para la salud?

Justificación personal y profesional para la elección del problema educativo.
Insisto; el cotidiano contacto con la atención curativa me ha llenado de satisfacciones, pero también de preocupación. Considero más que oportuno que, de ello, mejor nos ocupemos. Ocuparnos de la efectiva mejora en la conducta de la población ante su propio cuidado y procuración de salud. La formación de médicos me parece una oportunidad para que, al menos, se mencionen, se practiquen y se profesionalicen tendencias que lleven a una visión más integral en el estudiante y futuro profesional. Dar opción a que la medicina general PERFECTAMENTE puede –y considero que DEBE- tomarse como una excelente opción TERMINAL; sin confrontación al hecho de coexistir respetuosamente con la desmedida especialización que hoy vivimos.

Relevancia del tema dentro del campo específico del conocimiento y dentro de la Maestría en Comunicación y Tecnologías Educativas.
Lo destacado de este planteamiento consiste en su sencillez. ¿Por qué hace décadas, un médico general era suficiente para la sociedad?, es claro –y quiero dejarlo MUY CLARO- que la especialización y la subespecialización es buena, útil y absolutamente NECESARIA; más no como la única (o casi) manera de hacer medicina. Costos, tiempos, demanda de atención, recursos, oportunidades diagnósticas, entre otras, son razones que nos debe detener y llamar a la reflexión. En este fenómeno, seguramente tiene mucho que ver la educación y la formación de los médicos en sus respectivas escuelas y facultades.

Mencionar 5 fuentes de consulta que le pueden servir como apoyo para el estudio de su problema

Referencias:
Cheryl Dellasega, Paula Milone-Nuzzo, Katherine M. Curci, J.O. Ballard and Darrell G. Kirch, The Humanities Interface of Nursing and Medicine, Journal of Professional Nursing 2007;23(3):174-179.

Dorothy A. Andriole, Mary E. Klingensmith and Donna B. Jeffe, Who Are Our Future Surgeons? Characteristics of Medical School Graduates Planning Surgical Careers: Analysis of the 1997 to 2004 Association of American Medical Colleges' Graduation Questionnaire National Database, Journal of the American College of Surgeons 2006;203,(2):177-185.

Nurcan Ilksoy, Renee H. Moore, Kirk Easley and Terry A. Jacobson, Quality of Care in African-American Patients Admitted for Congestive Heart Failure at a University Teaching Hospital, The American Journal of Cardiology 2006;97(5):690-693.

Sara B. McMenamin, Julie Schmittdiel, Helen A. Halpin, Robin Gillies, Thomas G. Rundall and Stephen M. Shortell, Health promotion in physician organizations: Results from a national study, American Journal of Preventive Medicine 2004;26(4):259-264.

Rachael Callcut, Michael Snow, Barb Lewis and Herbert Chen, Do the best students go into general surgery? Journal of Surgical Research 2003;115(1):69-73.

Porcentaje de defunciones generales por sexo y principales causas, 1990 a 2006.
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/rutinas/ept.asp?t=mpob45&s=est&c=3222

7. Consejo Nacional de Población. La situación demográfica de México 2000. México, Consejo Nacional de Población. Situación actual de las y los jóvenes en México. Diagnóstico sociodemográfico. México, D.F.: CONAPO.

8. Análisis comparado de los sistemas de salud de los países andinos y el caribe.
Tendencias de la configuración y reformas de los sistemas de salud, en: http://www.revmed.unal.edu.co/politicas/tendencia.htm

9. Encuesta Nacional de Nutrición y Salud. Instituto Nacional de Salud Pública de México. http://www.insp.mx/ensanut/

Moore, Michael: Sicko; la negligencia médica, Filme de 2007.

lunes, 3 de marzo de 2008

RESEÑA SOBRE ESCUDERO ESCORZA

Desde los tests hasta la investigación evaluativa actual.
Un siglo, el XX, de intenso desarrollo de la
evaluación en educación

TOMÁS ESCUDERO ESCORZA
Relieve 2003; 9(1):11-43



RESEÑA

Mario Alfredo Rodríguez León
Alianza Médica Churubusco
2008.

Escudero, T (2003), conduce al lector por una revisión exhaustiva sobre los orígenes y los derroteros de la evaluación; desde su origen históricamente detectable, hasta nuestros días.

Sin menoscabo de citas y referencias, el autor analiza las diferentes perspectivas históricas en función de la evaluación y, particularmente, de la evaluación educativa.

Desde tiempor remotos hasta nuestros días, Escudero narra una sólida ruta que nos conduce desde el tutor griego clásico, hasta os complejos terrenos correspondientes a la postmodernidad. Explica como en cada tiempo, en cada etapa, la enseñanza y el aprendizaje han cursado por diferentes derroteros que han permitido llegar a nuestros días con una ya depurada descripción, métodos y acciones que sustentan este proceso.

Explica, con prolijidad de fundamentos, como de la sola “medición y contraste” se ha llegado a la evaluación y, particularmente, a la investigación en y para la evaluación.

El desarrollo del texto se desenvuelve centrado en tres planteamientos o enfoques. Escudero destaca tres:

El primero apunta a los que algunos autores (Madaus, Scriven Stufflebeam, entre otros) denominan como “las seis épocas”:
Reforma
Eficiencia
Época de Tyler
Inocencia
Expansión
Profesionalización

Las postrimerías del siglo XIX da la pauta inicial para la descripción formal de las diferentes “fases” y corrientes que al respecto se han dado.

Durante el siglo XX se destacan múltiples grupos y tendencias. Muchos señalan al constructivismo; que implica a la medición, la descripción y el juicio como sus principales componentes, como una corriente básica.

El advenimiento de los “tests” psicológicos de los principios del siglo XX, son referenciados como uno de los principales antecedentes de la evaluación; realizados como pruebas psicológicas y de destreza a los reclutas durante la primera guerra mundial. Estos “tests”, son un hito que implicó una acción trascendente: la “estandarización” de estas pruebas, para la su óptima utilización. Esta estandarización permitió la masiva aplicación de estas pruebas.

Tyler (1942), con base en la “evaluación científica”, propende al perfeccionamiento de la calidad de la educación. Este enfoque da a la evaluación la característica de ser un “juicio de valor” y no tan solo una simple medición; hecho que da trascendencia a este proceso. Por primera ocasión, se une el concepto que liga al programa educativo y sus metas, con los resultados que se esperan del mismo. Se trasciende al sólo juicio de un maestro para ejercer un valor al aprovechamiento escolar y educativo; a determinar su cambio y para conocer la eficiencia de los programas educativos.

En los años setenta, se da lugar a la evaluación cuanti y cualitativa (Guba, Lincoln y House); si bien otros autores enfatizan algunos matices dentro de este marco de referencia.

La “cuarta generación” (Guba y Lincoln, 1989), característicamente postmoderna, implica la sistematización de la evaluación. Se aplica el término “contrato” con un patrocinador y/o cliente, la plena identificación del objeto a evaluar, así como el propósito de la misma. Se establecen las prioridades, se realiza el levantamiento (recogida) de la información y por último, se genera en informe. Todo este proceso es ahora necesario para la óptima evaluación, conforme a la postulación de estos autores.

Sufflebeam (1994) y su “objetivismo”, brinda el sustento para la evaluación educativa y crea un puente natural entre ésta y la investigación en este campo.

La propuesta, en función de la investigación evaluativa parte de cuatro principios, aplicables a todos los estudios que en este sentido se generen. Estos estudios deberán ser:
Útiles
Factibles
Legítimos y apropiados (éticos y pertinentes)
Seguros y precisos

Stufflebeam agrega que, para evaluar la educación en una sociedad moderna, se deben tomar como base, algunos criterios que denomina básicos:
Las necesidades educativas
La equidad
La factibilidad
La excelencia

Sobre estos fundamentos, este autor agrega una serie de recomendaciones para realizar investigaciones óptimas. Destaca el hecho que TODO el proceso educativo y todos sus actores, deben estar sujetos a protocolos de evaluación. La Por ejemplo, la “rendición de cuentas” , las responsabilidades y sus cumplimientos, la evaluación de las “entradas”, “salidas”, la comunicación, la evaluación de productos y servicios, son ejemplos que destacan la acuciosidad y la trascendencia del proceso de evaluación en nuestros días. Se ha llegado, por supuesto, a la cognición de los “meta-análisis” y el “empoderamiento” (empowerment) de la evaluación. El “poder” que la misma –en si misma-, tiene y permite…

Culmina el texto de Escudero con una recapitulación del proceso evaluativo, particularmente de los setentas en adelante, del agitado siglo XX. Ofrece un listado que combina las postulaciones de diferentes autores y que amalgama el “modelo” de evaluación educativa: objetivo, propósitos, clientela o implicados, aspectos prioritarios, valor, información a recopilar, métodos para ello, análisis; secuenciación, informes y límites de la propia evaluación.

La revisión resulta trascendente. El aporte de datos, las fuentes originales (abundantes, que implica una revisión exhaustiva y responsable), el análisis y las conclusiones, además de abundante, lleva a tener una visión muy completa del proceso para la evaluación y la investigación evaluativa. Para aquellos que la evaluación, como proceso administrativo y académico, nos resulta fundamental, Escudero nos aporta gran cantidad de información organizada, cronológica y metodológicamente útil. Todo ello hace de este documento un referente indiscutible para poseer bases sobre este significativo proceso.


jueves, 21 de febrero de 2008

ENSAYO: SOBRE LA COMPRENSIÓN Y LA ÉTICA; VALORES QUE FINCAN DEMOCRACIAS

ENSAYO
Mario Alfredo Rodríguez León
Llamar la atención acerca de algunos de los fundamentos para la educación en el siglo XXI, se asume como una responsabilidad por parte de Edgar Morín; situación afortunada ante la vorágine de los tiempos que vivimos. Morín agrega valor a esta visión dado que su planteamiento mantiene una orientación humanística y filosófica en sus reflexiones. Citar, entre otros, a la “pertinencia” del conocimiento y sus principios, al insoslayable repaso sobre la condición humana con todo y su obvio carácter terrenal, la enseñanza para enfrentar la incertidumbre y sobre la comprensión, redondean su planteamiento. Deja por último, y si bien no menos importante, el repaso sobre la ética que pertenece al género humano.

Sobre esta disertación de Morín, caben reflexiones y comentarios.

Para “enseñar la comprensión”, primero debe materializarse el concepto: "Comprender es pensar con lo sabido y aplicarlo con flexibilidad en el mundo” (Martha Stone W, Harvard University) . Entendidas como funciones cerebrales superiores; entender y comprender se convierten en base del conocimiento y favorecen –es más, aseguran- su perpetuación. ¿Memoria o “entendimiento”?, cabe esta diferenciación. La sola “retención de datos”, construye la memoria; este precepto sirve aún en las computadoras y las hace más poderosas en tanto sean “rápidas” y con “mayor capacidad de memoria”.

Para la memorización se requiere de aplicar la atención; ésta, aunada frecuentemente a la repetición, permite la “retención de hechos”. Frecuentemente, en el ámbito escolar de cualquier nivel, se apela más por la memorización que por la comprensión de los conceptos transmitidos: “dos por dos son cuatro”; mejor lo recito… antes que “comprender” conceptualmente la adición o la multiplicación matemática. Si además a la comprensión se le connota humanismo, adquiere el carácter de sentir, de “sentimiento”. Este hecho dual, Morín lo sitúa como objetivo e intersubjetivo; este último precisamente orientado más hacia la solidaridad y la empatía. La comprensión requiere entonces de “componentes” que faciliten la misma. Por ende, existen “vicios” u obstáculos que conllevan a la “incomprensión” tan esparcida en todas las relaciones humanas: individuales, familiares, sociales y hasta internacionales, con implicaciones en TODOS los campos del ser y del saber humano.

Esta aplicación del término implica respeto para las relaciones. No entender o no comprender los preceptos de otro no justifica, en principio, la descalificación. Aplicada a la “cultura” (entendida ahora como la suma de las conductas individuales en un grupo), la comprensión alcanza posiblemente su máxima acepción. ¿Un efecto de este pensamiento?, muy probablemente alimenta lo es la democracia. La incomprensión alcanza e “institucionaliza” sinrazones. El holocausto judío, tan llevado y traído, es un claro ejemplo de “etno” y “sociocentrismo”. “La incapacidad de concebir lo complejo y la reducción del conocimiento de un conjunto al de una de sus partes provocan consecuencias aún más funestas en el mundo de las relaciones humanas que en el del conocimiento del mundo físico”, textual de Morín que deja en claro la idea de la incomprensión en el terreno social y aun entre naciones.

Se vale entonces el “comprender bien”. Esto sintetiza la aplicación ética de la comprensión. El bien común sobre el individual, prevalece como un principio que permitirá sociedades sanas y funcionales. Extrapolado al orbe, este fundamento mejoraría en mucho las relaciones humanas y la tolerancia se erige como una cualidad de valor, necesaria para la convivencia.

Contra estos principios, el ejercicio del “terror” como opuesto de la comprensión y de la tolerancia, magnifica la resistencia al bien común. El “terrorismo” pone de manifiesto estos comportamientos. Avivado frecuentemente por el “fundamentalismo”, el terror es habitualmente utilizado contra sujetos inocentes, es decir, personas que nada o muy poco tienen que ver con la situación de origen y que son utilizadas para “extremar” los comportamientos. Las personas fallecidas en los vuelos y en las torres gemelas de NY en 2001 son hechas “objeto” del terror; su muerte utilizada para “convencer” acerca de sus principios y “fundamentos”. Palestinos inocentes que sufren día con día agresiones israelíes. Comunidades que padece el extremismo vasco; etnias pletóricas de incomprensión que se inmolan entre sí en el centro de África; ejemplos muchos, demasiados. Lo más destacable en ello es la definición: el que juega el papel de “terrorista” es o será, seguramente, “héroe” para la facción en conflicto. Choques de “conductas”, creencias y principios; materialización de la intolerancia extrema.

Sobre esta base, entender a la comprensión; definirla y conceptualizarla nos permitirá su transmisión, su enseñanza y particularmente su debida aplicación.

Por otra parte, la ética –o “antropoética”, como le denomina Morín-, anima el quehacer de la humanidad. Comprometer los comportamientos de los grupos sociales a la ética obliga a la “humanización” de la humanidad. El precepto invita a evocar un “re-renacimiento”, característico del siglo XVII. La humanidad “renacida” sobre preceptos éticos para obedecer a la vida y para guiar la vida.

Pareciera, cuando menos de facto, que este nuevo renacimiento podría favorecerse en los tiempos modernos a través del ejercicio de la democracia. En este tipo de organización política y social, el individuo es un ciudadano; una persona con derechos y con obligaciones para sí y para con los demás.

Recientemente, a la “globalización” se le ha señalado como el artífice de la deshumanización y de la intolerancia. Quizá esto no es debido al “que”, sino al “como” este empequeñecimiento planetario e informático lo hemos asumido. Es cierto que la globalización se ha hecho a modo de las comunidades financieramente más poderosas. Al resto nos ha quedado aceptar y asumir un rol no siempre deseado. En el mejor de los casos, desempeñarnos de tal manera que “salgamos” bien librados y hasta posicionados del mismo. Aspiración y voluntad; sentires supeditados a la voluntad y dependencia de otros.

En ámbito de la enseñanza-aprendizaje, la ética y la comprensión se erigen como elementos necesarios a compartir con las generaciones en formación. Insisto, difícil tarea si no se cuentan con los conceptos y fundamentos bien claros. Morín insiste una y otra vez en la necesidad de entender, de comprender los términos y sus ámbitos en la sociedad, para con ello garantizar su enseñanza y aprendizaje. Solo así la democracia, el planeta y la vida tendrán futuro.

Dado que, al menos hasta nuestros días, no ha habido otro tipo de organización que supere el orden social obtenido por las avanzadas democracias, éstas se han convertido en el referente. Los países nórdicos europeos son quizá el mejor ejemplo de evolución de esta forma de organización. Interesante ha sido que han alcanzado niveles “ideales” –o casi-, exclusivos del socialismo.

Cabe ahora una última reflexión sobre la ética; particularmente sobre su propia presencia y permanencia en la humanidad: ¿Cuál será la ética del mañana?; sobre la base de lo “bueno para todos”, es muy posible que este bienestar se le reduzca, en breve, a más seres humanos. Las carencias alcanzan niveles inimaginables; al planeta lo hemos enfermado en grado extremo, las sociedades van perdiendo terrenos de paz y comprensión. Los “malos” (crimen organizado, terrorismo, extremismo y fundamentalismo) permean las sociedades y avanzan en la medida que la rentabilidad aumenta. Los medios de comunicación hacen y colaboran con su parte… para unos pocos. La enajenación de los medios va mas hacia el “convencimiento sobre lo bueno” que pregonan los poderosos y los políticos que por las realidades del planeta. ¿Será capaz la sola conciencia ética de unos cuantos contra todos estos “valores” de pocos? Enseñar a entender y a comprender quedará como una opción viable para la conservación de la especie, de la vida. Ahí queda el pensamiento.

En cuanto al plagio en el trabajo científico (y en cualquier otro terreno y giro), menoscaba en lo fundamental al ser humano. “Robo”,”piratería”, “secuestro” podrían aplicarse casi como sinónimos. Finalmente el plagiario está robando, secuestrando o, en lo moderno, “pirateándose” la idea y el valor de otro. En lo científico, Rojas Soriano lo apunta cabalmente: apropiarse, sin dar el crédito debido, al propietario de las ideas y del conocimiento. Más allá del delito, el plagio representa un acto flagrante de deshonestidad. Sinceramente me parece que si bien se afecta a las ciencias (y a los científicos); es la sociedad en pleno la que pierde.

Duele ver muchas calles de nuestras ciudades PLAGADAS de robos intelectuales, científicos, tecnológicos, de diseño y hasta de música y cine… Duele de veras. En la medida que una sociedad se torna más hacia la piratería en cualquiera de sus formas, más atrasada y pobre será. El “beneficio” inmediato por la adquisición económica, conlleva a pérdidas catastróficas que paraliza el aparato productivo. Los “pobres” encuentran la manera de adquirir bienes “baratos” que de otra manera (legal) no podrían pagar. ¿Estarán realmente conscientes nuestros políticos de esta situación? El cáncer corroe y corrompe el organismo; la piratería, el plagio corroe el tejido social, afectan el aparato productivo y merma las reales posibilidades de desarrollo. “Dime que tan pirata eres y te diré hasta donde llegarás como sociedad…” La reflexión va más allá de una postura ética o moral; la llevo a lo pragmático de perder, día con día, poco a poco, la conciencia sobre lo bueno y lo malo. El hábito hecho costumbre, la costumbre hecha ley… A eso hemos llegado.

Insisto, hoy nuestras calles son espacios sin orden, sin respeto, sin recato. Frente a todos, se suceden, como si nada, eventos cotidianos y masivos de plagio y robo intelectual. Las autoridades responsables de la sanción, de la aplicación de las leyes hacen nada; o bueno quizá sí hacen… coludirse y obtener beneficios personales de ello.

Ética, moral, respeto, desarrollo. Bienes, verdaderos patrimonios sociales que poco a poco devaluamos y perdemos. ¿Qué hogar mexicano no cuenta con algo pirata? Llevado a la ciencia, a la educación a la tecnología, esta conducta terminará por comerse, tragarse todo. ¿Dónde están los que deben poner y reponer el orden?



Referencias:
Morín E. Los siete saberes necesarios de la educación del futuro. Prólogo y capítulos VI y VII.
Rojas Soriano R. “Formación de investigadores educativos”, Edit. Plaza y Valdés, México 1992

Interdisciplina y transdisciplina

Acerca de la interdisciplinareidad y de la transdisciplinareidad:

1. ¿Cuáles son, de acuerdo con el autor los dos caminos para explicar el origen del concepto de interdisciplinariedad?

Primer camino: Origen histórico remontándose al siglo XVI
Segundo camino: Primera y segunda guerra mundial. UNESCO en los sesentas del siglo XX y consolidación en los setentas, como “panacea epistemológica”

Se da origen de la especialidad; favoreciendo la ruptura de la integralidad del individuo particularmente en la clínica médica y en la investigación

2. ¿Con base en la lectura, cuál diría que es uno de los cuestionamientos básicos que se puede hacer a la investigación interdisciplinaria?

(Fragmentación-división); con base en Descartes: integrar todo lo comprendido en el análisis de las partes en el fenómeno como totalidad (integración articulación). Al particularizar y segmentar se “deja de ver el todo”.

3. ¿Cuáles son las cinco tipologías de lo “no disciplinar” manejadas por el autor y en qué consisten?

Interdisciplaneirdad tipo 1: varias disciplinas abordan un mismo problema u objeto de estudio y cada una aporta elementos para una mejor comprensión.
Interdisciplinareidad tipo2: Una disciplina se apoya en elementos de la otra, pero cada una conserva sus límites y dinámicas
Dialéctica: Tanto la disciplina 1 como la 2 se afectan y cambian recíprocamente. Hay interacción intercambio y cooperación
Dialéctico fractal simple: Existe la emergencia de una disciplina como emergencia de emergencia de otras disciplinas (principios de sinergia y recursividad)
Dialéctico fractal complejo: Son niveles complejos de interacción… en los que se requieren altos niveles de conceptualización. Aquí la dimensión práctica solo puede ser aprehendida a partir de la interpretación en varios niveles de realidad y de esquemas cognitivos constructivos

4. ¿A cuál de las tipologías correspondería la Zoosemiótica?

Corresponde al nivel dialéctico fractal simple, ya que interactuan la zoología y la comunicación dando surgimiento a la zoosemiótica.




5. De acuerdo con sus propias palabras, ¿cómo definiría a la transdisciplinariedad?

Es un método que trasciende a toda disciplina y que ayuda a analizar de manera compleja los fenómenos de estudio para integrarlos en un todo.


Mahuina Campos Karina Amaya
María Teresa Velasco Hallynee Elizalde
Rodrigo Romero Raúl Romero
Rafael Chavarría Alejandro Alayola
Mario Rodríguez